35730660-1 Alas de agua: octubre 2012

28 de octubre de 2012

Prólogo (parte II)

Y como cada mañana todos se apresuran a hacer la correspondiente reverencia y salutación:
    -Buenos días tenga usted, señorita. -dice uno.
    -Que hermosa se ve hoy, princesa. -comenta otro.
    -Milady, se ve de muy buen humor hoy. -constata la otra.
Menudo rollo, pienso, otra vez lo de siempre. Así que, pongo mi mejor sonrisa de elfo real y con mucha amabilidad digo lo que esperan que diga.
   -Buen día. -respondo- Tenéis razón, estoy de buen humor, Constantinie. Resulta que corre el rumor por palacio que los duques Trichoa vendrán de visita. Y a mí me es muy agradable la compañía de la hermosa esposa del duque. –mientras me siento en la butaca color salmón con flores bordadas a mano que ocupo siempre, miro a mí alrededor. No veo a mis padres por ningún lado.

21 de octubre de 2012

Prólogo (parte I)

El sol se filtra poco a poco entre las cortinas de mis aposentos. La tenue luz me desvela por completo, abro los ojos y observo a mi alrededor. Mi lecho de finas mantas de seda rosa (con dosel del mismo color), paredes pintadas con hermosas flores silvestres, la cantidad de incontables joyas y hermosos ropajes enfundados en maniquíes y apoyados en sillas o  la habitación de dimensiones astronómicas son algunas de las muchas cosas que reflejan mi importante posición en la sociedad. Con una mirada cualquiera diría que todavía sigo durmiendo y que me encuentro dentro de un cuento de hadas.
Pues la verdad es que es así.
No me refiero a que sigo dormida, si no al hecho de que vivo en un cuento de hadas, literalmente. De hecho, es algo que tengo muy presente desde pequeña: todos los humanos desearían algo como lo que yo tengo. Dinero, poder, un pueblo que me adora a mi y a mis padres y sí, porque negarlo, lujo. Mucho lujo. Bueno, supongo que es natural que haya lujo en la habitación de la princesa elfo del reino de los etéreos.