35730660-1 Alas de agua: noviembre 2012

18 de noviembre de 2012

Capítulo 1 (Parte II)

Elisa

Y, entonces, el mundo se desmorona bajo mis pies, dejándome perdida y desamparada en medio de esta soledad. No solo por el hecho de que mi mejor amiga se vaya a vivir a kilómetros y kilómetros de distancia, sino porqué no he conocido otra familia que esta. No es que se hayan esforzado mucho en mantenernos unidos como para que la considere mi familia, pero es la única que conozco y me siento tremendamente sola sin mi mejor amiga a mi lado.

11 de noviembre de 2012

Capítulo 1 (Parte I)

Elisa

Me dispongo a llenarme la boca de chuches, palomitas y dulces. Estoy justo enfrente de una mesa enorme llena de todo tipo de “calorías”, como diría mi mejor amiga Sofía que se pasa el día pensando en lo que come. A decir verdad, no sé como lo hace para no probar siquiera un poquito de chocolate. ¡Con lo bueno que está! Así que me voy a comer todo este manjar en tu honor Sofí, sí señor. 
Me pongo un bombón de chocolate blanco y almendras en la boca y cuando estoy apunto de saborear su dulce sabor empiezo a temblar. No sé que me pasa. No paro de temblar y la comida desaparece. No, no la he probado todavía. 

4 de noviembre de 2012

Prólogo (parte III)

Me dirijo a mi habitación sola, aparto hacia un lado uno de los libros de mi estantería y se abre una puerta secreta. En realidad, no es casualidad que yo sepa que existe. Yo misma la mandé construir hace 4 años, cuando remodelaron mis aposentos y los reyes andaban demasiado ocupados como para darse cuenta. 
Nadie conoce su existencia. 
Recorro el estrecho pasillo iluminado por antorchas hasta llegar a mi destino, una de las rejillas que dan a la sala del consejo donde se esta llevando a cabo una reunión con todos sus miembros. 
El pasadizo secreto también llega hasta 3 Km lejos del castillo, a modo de escape en caso de que hubiera algún problema en palacio, me asegura mi supervivencia. Y para que veáis que soy muy previsora en él también hay una bolsa con comida, dinero para un año y ropaje que no rebelen mi condición de princesa.