35730660-1 Alas de agua: Negro sobre blanco

19 de mayo de 2013

Negro sobre blanco

Aquí os dejo un poema que he escrito que divide una pequeña historia en dos partes, espero que os guste. ;)


Detrás la suave neblina de la mente, 
alejado de los restos de sueños, 
dejando a un lado vislumbrar las sombras 
y la seda fina cae de mis ojos atormentados.

Mi visión esbozó cuatro paredes,
esos gigantes enojados
o muros inmovibles
susurro tranquilo para mi encarcelamiento.

Movimientos limitados por pesadas cadenas,
recuerdos tangibles de pesadillas
mil ojos de pupila roja
que escrutan con furia los zarandeos de mis débiles muñecas.

Y entonces, grite con fuerza
sentí el aire salir por mi garganta
rasgando a su paso
convirtiendo mi dulce voz en graznidos de negro cuervo.

Saladas lágrimas resbalaron por mis mejillas
al comprender,
¡oh mi triste suerte!
que no escaparía de ese sombrío lugar

Solo me quedaba pensar
en que habría al otro lado
si tras los muros de mi húmeda celda
podría haber algo más

Amor sin dolor
color sin temor
alegría sin tristeza
sonrisas sin lagrimas 


Camara oscura
solitaria existencia
y, de repente,
un rayo de luz baño mis ojos

Las cadenas se abrieron
como cascarones de ave
y las paredes cayeron
como castillos conquistados

Observe con entrecerrados ojos
inacabable multitud de personas
incalculable numero de manos extendidas hacia mí
inenarrable preocupación pintada en sus rostros

Rozo una de las manos la mía
para auxiliarme
para alzarme
para rescatarme

Entonces vi una sonrisa
y sonreí yo también
solté de pronto la mano que me sostenía
y extendí mis alas al cielo

Alcé el vuelo rápidamente
sintiendo el viento entre mis brazos
notando el aire rozar mi alma
captando las briznas de mi pelo revolotear a mi alrededor

Yo había cambiado
pero ahora veía el mundo como era
con sonrisas y alegría
con color y calor

Solo me queda preguntar
¿crees tú que hay luz tras la oscuridad?
¿que hay oscuridad tras la luz?

Sencillamente, 
puede que siempre hayan estado ambas
pues no puede haber luz sin sombras
ni oscuridad sin resplandor


PD: especialmente dedicado a Mónica Ramírez Sánchez en su vigésimo aniversario. ¡Felicidades!